Pasajero
Que la noche le aúlle al viento del corazón enajenado del porvenir.
Benevolencia pulcra, ¿qué fue de mí?
¿Qué es de mí?
¿Qué hago aquí?
Que la noche aúlle al viento y no a la muerte.
Catástrofe viviente del espíritu martirizado en una carne que aún palpita.
Sollozo, sofoco, sobrellevo; me apago y muero.
Bendita mi fantasía, halagando el destierro de mi conciencia.
-Alex Núñez-

